Mié. Jul 15th, 2026

Madre halló sin vida a sus dos hijas entre los escombros en La Guaira: ‘Estoy destruida’

Las jóvenes fueron halladas sin vida bajo los restos del edificio donde residían en Caraballeda. Su madre afirmó que durante días mantuvo la esperanza de encontrarlas con vida y cuestionó la demora en las labores de rescate. La tragedia ocurrió en una de las zonas más afectadas por los terremotos del 24 de junio en Venezuela

Después de más de diez días de búsqueda, Desireé Kleiber Bolívar encontró sin vida a sus dos hijas bajo los escombros del edificio donde vivían en Caraballeda, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela.

Las jóvenes, Estefany Vanesa Infante Bolívar, de 22 años, y Patricia Andrea Infante Bolívar, de 19, permanecían desaparecidas desde el colapso de la torre A del edificio OPP-22 Simón Bolívar, ubicado en el sector Caribe, cerca de playa Los Cocos.

Según relató la madre en una entrevista con El Nuevo Herald, la familia participó activamente en las labores de búsqueda hasta localizar los cuerpos de ambas jóvenes, que permanecían atrapados bajo varias placas de concreto.

Tenía la esperanza de que las encontráramos vivas. Estefany estaba abrazando a su hermanita», recordó Bolívar, quien explicó que fue necesario romper las estructuras con martillos y un taladro para recuperar los cuerpos.

La mujer narró que recibió la noticia del hallazgo la noche del 6 de julio, cuando varios familiares la tomaron de la mano para comunicarle que finalmente habían encontrado a sus hijas.

Durante los días posteriores a la tragedia, Bolívar pidió insistentemente el despliegue de maquinaria pesada para acelerar la remoción de los escombros y sostuvo que una respuesta más rápida habría permitido rescatar con vida a algunas personas atrapadas.

Si hubiera habido la maquinaria necesaria desde esa misma noche del terremoto o, a más tardar, al día siguiente, muchas personas habrían salido con vida», afirmó.

La madre explicó que sobrevivió porque regresaba de su jornada laboral en el aeropuerto cuando ocurrieron los movimientos telúricos y no alcanzó a entrar a su vivienda antes de que el edificio colapsara.

Tras los sismos, permaneció durante varios días en las inmediaciones del inmueble, donde improvisó un lugar para descansar mientras esperaba noticias sobre sus hijas.

Antes de que los cuerpos fueran trasladados a la morgue, Desireé les rindió un último homenaje al colocarles colonia que llevaba consigo. Posteriormente, pudo identificarlas oficialmente y decidió cremarlas para darles sepultura.

«Mis amores, mi mundo, mi vida, eran mis hijas. Estoy destruida», expresó la madre, cuyo testimonio refleja el profundo dolor que aún viven numerosas familias afectadas por la tragedia en Venezuela.

Ver fuente

Related Post