La Fórmula Uno estrenará este fin de semana en el Gran Premio de Miami una serie de ajustes a sus nuevas regulaciones técnicas destinados a limitar la influencia de la energía eléctrica y redefinir la competitividad en pista, atendiendo a las quejas de pilotos y equipos en este arranque de 2026.
Seguridad y control tras el accidente en Japón
La reforma surge tras las fuertes críticas de figuras como Max Verstappen y Lando Norris, quienes advirtieron sobre la peligrosidad de las grandes diferencias de velocidad al recargar baterías. El detonante fue el aparatoso accidente de Oliver Bearman en el GP de Japón al intentar evitar al argentino Franco Colapinto a 306 km/h.
Nikolas Tombazis, responsable de reglamentos de la FIA, señaló que era necesario «sacar a la gente de su zona de confort» para priorizar la seguridad. Entre las medidas principales destacan:
- Un tope a la potencia extra del modo «impulso» para adelantamientos.
- Restricciones de energía eléctrica en zonas específicas del circuito.
- Sistemas para acelerar autos lentos en las salidas y mejorar el control en condiciones de lluvia.
Cambios en el comportamiento del monoplaza
Aunque los autos serán ligeramente más lentos por la menor potencia eléctrica, la clasificación se sentirá más natural. Los pilotos podrán ir «a fondo» con mayor frecuencia al no tener que levantar el pie del acelerador constantemente para recargar celdas. «Buscamos eliminar maniobras contraintuitivas para extraer rendimiento», explicó Tombazis.
Pese a los ajustes, el despliegue de energía seguirá mayormente controlado por algoritmos complejos, lo que significa que los pilotos aún podrían enfrentar picos de potencia inesperados fuera del botón opcional de rebase.
Vigilancia continua
La FIA confirmó que seguirá revisando el funcionamiento de estas normas en las próximas ocho carreras antes del parón de verano. Con apenas 15 personas supervisando reglamentos frente a los 3,000 ingenieros de los 11 equipos de la parrilla, Tombazis admitió que la lucha por encontrar resquicios legales continuará, mientras el deporte ya mira hacia el próximo ciclo reglamentario de 2030.
AP

