En estos tiempos si hablamos del boxeo como negocio o espectáculo -por encima de la calidad propiamente dicha- hay que referirse a dos pesos pesados de los cuales el público ha añorado verlos encerrados sobre un ring. Aún cuando el inclemente tiempo siempre aparece como un villano que desgasta condiciones, los británicos Tyson Fury y Anthony Joshua son esos personajes a los que nos referimos para finales de 2026 o mediados de 2027.
Ya Fury, a sus 37 años y contando, hizo la tarea luego que el jueves en un medio clandestino programa realizado en Tailandia, noqueó al polaco Mariusz Wach -nueve años más viejo que el “Rey Gitano”- y ganó sin problemas en siete asaltos. El excampeón mundial había salido del retiro en enero y venció a Arslanbek Makhmudov en abril para allanar el camino hacia un esperado duelo entre coterráneos contra Joshua.
Y quien se frotó las manos apenas el árbitro levantó los brazos a Fury fue el polémico promotor Eddie Hearn, mentor de Joshua, quien escribió en redes sociales: “¡firmado, sellado y entregado! ¡AJ vs Fury está en marcha!”. Sin embargo, no se ha confirmado ninguna fecha ni sede y, por lo menos, deberá esperar hasta esta noche en Arabia que su pupilo derrote al albano Kristian Prenga.
Al propósito de esto, AJ -un año más joven que Fury y sin duda menos golpeado- debería darle al mundo del boxeo una prueba categórica que aún tiene condiciones para volver a ser campeón mundal de todos los pesos. Al revisar el récord de Prenga probablemente exista alguna preocupación porque 20-1 con 20 K.O. impresiona, así no haya peleado contra nadie de calidad. Y esto lo tiene en mente Joshua, púgil de mandíbula blanda, pero con unas condiciones y técnica realmente excepcionales. El británico está obligado a una gran demostración y la vía del K.O: tiene que ser un descenlace a su favor.
Otro combate candente hoy para los amantes del boxeo internacional, será la pega entre Errol Spence Jr. y Tim Tszyu a realizarse en Australia. La pelea no tiene cetro en juego, pero se trata de un enfrentamiento en las 154 libras que funcionará como un combate de regreso y eliminatorio no oficial, cuyo objetivo principal para ambos es posicionarse nuevamente en la línea directa para disputar un título mundial. Pero lo importante es que estamos hablando de dos púgiles de comprobada calidad. El estadounidense Spence tiene 28 victorias con 22 KO y una sola derrota. Tszyu cuenta con 27 triunfos, 18 KO y tres derrotas. Y ambos son hijos de dos grandes ex campeones mundiales por lo cual estamos seguros que será un lío de suma calidad.
Desde acá auguramos éxito para nuestra selección de boxeo en los CAC que ayer abrieron oficialmente con su desfile. Venezuela va con un equipo completo de 11 participantes. Suerte.

