Caracas Fútbol Club llega a las últimas dos fechas de Copa Sudamericana con chance de clasificar incluso con una jornada de anticipación si saca al menos un empate en su visita del 21 de mayo a la Argentina. De lograrlo, sería la tercera vez en la historia que el equipo rojo dice presente en unos octavos de final de esta competición.
El equipo capitalino inició su andar en la Copa Sudamericana, el segundo torneo en la jerarquía de clubes de la Conmebol, en el año 2010, enfrentando al Santa Fe de Colombia.


En ese debut, no logró superar la primera fase tras caer en ambos encuentros, marcando el inicio de una relación intermitente con el torneo que, durante la década siguiente, se convertiría en una alternativa frecuente a su habitual presencia en la Copa Libertadores.
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Sus participaciones en 2014 y 2017 también fueron discretas, quedando eliminado prematuramente ante Capiatá de Paraguay, luego de superar a Inti Gas de Perú en 2014, y en 2017, en una serie muy reñida, cayeron también ante el paraguayo Cerro Porteño.


El punto de inflexión histórico llegó en la edición de 2018, donde el conjunto capitalino firmó su mejor actuación histórica en el certamen al alcanzar los octavos de final.
En esa campaña, el equipo, dirigido entonces por Noel Sanvicente, eliminó contundentemente al Everton de Chile y luego al Sport Huancayo de Perú, antes de caer en una serie muy cerrada contra el Paranaense de Brasil, equipo que terminaría coronándose campeón ese año.
Esta inercia positiva se mantuvo en 2019 y 2020, años en los que el club accedió a la Sudamericana tras quedar tercero en sus grupos de Libertadores. En 2019 repitió los octavos de final tras superar al Liverpool de Uruguay, pero fue frenado por Independiente del Valle de Ecuador, otro futuro campeón.


Tras unos años de ausencia y una participación corta en 2023, el Caracas retomó el protagonismo continental en 2025 bajo la dirección de Fernando Aristeguieta.
En esa edición, el equipo mostró una versión muy sólida en la fase de grupos, logrando victorias importantes y compitiendo de igual a igual contra rivales de la talla del Mineiro.
Aunque finalizaron en el tercer lugar del grupo con ocho puntos, la imagen dejada por el plantel sentó las bases de un proyecto joven que promete dar frutos en el corto plazo, consolidando a figuras como Frankarlos Benítez en el arco y el veloz Ender Echenique, quien ya hace vida en el fútbol de Estados Unidos.


Para la presente edición de 2026, el panorama luce alentador, pero sumamente exigente.
Tras eliminar a Metropolitanos en la fase previa, el Caracas quedó encuadrado en el grupo E junto a Botafogo, Racing e Independiente Petrolero.
Hasta la fecha, el equipo rojo ha mantenido un invicto valioso tras empatar con los brasileños y los argentinos, y obtener una victoria clave frente a los bolivianos.
El escenario más probable para el cierre de esta fase es una lucha directa por el segundo puesto del grupo, lo que les permitiría jugar el play-off de acceso a octavos de final.
El éxito dependerá de su capacidad para puntuar en El Cilindro de Avellaneda o de local ante el Botafogo en la UCV, mantener la efectividad de los juveniles, quienes han inyectado una energía renovada al esquema del equipo, ahora manejado por Henry Meléndez.

