
“Todo tiene su final, nada dura para siempre”, dice una famosa canción de Héctor Lavoe y Willie Colón, maestros de la salsa, con los que crecieron varias generaciones. Y esa pequeña estrofa se ha transformado en una especie de refrán popular, que hoy más que nunca parece ajustarse perfectamente a la realidad de Astros de Houston, el eterno contendor de la última década, dos veces campeón de la Serie Mundial (en 2017 y 2022).
Los siderales se han caracterizado por mover sus piezas sin recelo y siempre encuentran la respuesta perfecta para lo que parecen perdidas irreparables. Tan es así que, de las muchas estrellas que han sido parte de su historia, el único que ha podido convertirse en un jugador franquicia es el venezolano José Altuve, que ya suma 16 campañas en Houston. Sin embargo, el desenlace de la campaña pasada y la forma en como han comenzado esta, ha abierto el debate sobre si esa estrategia gerencial dejó de funcionar.
Y es que en 2025 se quedaron fuera de la postemporada por primera vez en ocho años. Para mediados de julio, cuando se realizó la pausa el Juego de Estrellas, tenían récord de 56-40 y eran el líder del Oeste, cinco juegos por encima de Marineros. De ahí en adelante la historia fue otra. Yordan Álvarez, el corazón ofensivo del equipo, solo disputó 48 juegos porque sufrió una fractura en la mano derecha a principios de julio y un esguince en el tobillo izquierdo en septiembre. Pero además se vieron mermados, también por lesiones, Isaac Paredes y Jeremy Peña. El ensayo de mover de posición a Altuve terminó en un discreto promedio de .265. En la Liga Americana terminaron séptimos en OPS con .714, tuvieron uno de los peores cinco registros en jonrones con 182, y fueron octavos en anotadas con 686.
Al final quedaron igualados con Tigres con récord de 87-75, en esa lucha por el último comodín, pero avanzaron los bengalíes porque habían ganado la serie particular. Para este 2026 había esperanzas de una recuperación extraordinaria. Pero eso no ha pasado.
Tienen el mejor promedio de la Americana al ligar para .265, es más en todo el Big Show solo lo superan Dodgers (.273) y Bravos (.271) que son líderes de sus divisiones, mientras los siderales son últimos en su grupo con un desastroso récord de 12-20. Son ademas terceros en jonrones (40) y líderes en anotadas (168) y OPS (.784). No obstante, su pitcheo es un desastre, en todos los frentes.
Tienen una efectividad de 6.08 que es la peor de todo el beisbol, sus lanzadores han permitido un total de 188 carreras limpias en 278 innings y un tercio de labor. Sí, son terceros en ponches (293), pero son también líderes en boletos (175). Es cierto, solo ha pasado un mes, pero las estadísticas son alarmantes y hay que moverse rápido. Si no, aquella eliminación que fue una novedad, se hará costumbre.
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