Tony Armas, Andrés Galarraga, Miguel Cabrera y más recientemente Eugenio Suárez son algunas de las caras del poder venezolano en las Grande Ligas, donde al menos una decena de criollos ha conseguido 200 o más bambinazos. Son varios los que se fueron para la calle en su primer juego como grandeliga, anticipando que el poder estaba entre sus muchos atributos. Pero hasta ahora, luego de más de 500 debuts, ninguno había conseguido dos jonrones en su primera presentación en el Big Show. Esa proeza le correspondía a José Luis Fernández, que hizo su estreno el 31 de mayo con los Cascabeles de Arizona.
El infielder de 22 años, nacido en Cumaná, estado Sucre, fue llamado para el choque ante Tigres y alineó como sexto bate. La vio clarita desde el comienzo, tan es así que terminó casi perfecto de 4-3 con cuatro carreras empujas y dos anotadas. Pero lo realmente especial es que se fue para la calle, no una, sino dos veces, algo que -segun Sarah Langs de MLB- solo habían conseguido otros siete peloteros en toda la historia de las Grandes Ligas: Bobo Nieman (1951), Bert Campaneros (1964), Mark Quinn (1999), J.P Arencibia (2010), Trevor Story (2016) y Chase DeLauter (2026).
Su primer batazo, que recorrió 408 pies, llegó en el cuarto inning ante un slider de Casey Mize y fue la primera rayita de los desérticos, que estuvieron perdiendo 5-0. Y el segundo fue en el octavo, ante un cutter de Kenley Jansen, para empujar tres rayitas y sellar la remontada, pues Arizona terminó ganando 7-5. Lo suyo fue una verdadera demostración de carácter, porque -en ese último turno- no solo encaró a uno de los mejores cerradores del beisbol, sino que vino a batear luego de dos outs y cada pitceho que recibió en el turno estuvo por encima de las 90 mph. Cualquier novato pudiese resultar intimidado. Pero claramente no fue su caso. Sus dos jonrones y sus cuatro remolques son también una combinación especial, que antes solo consiguieron -segun Baseball Reference- Bob Nieman (1951), Mark Quinn (1999) y Trevor Story (2016).
Después de una actuación así es normal que todas las miradas estén sobre él, que desde 2021 está viendo acción en ligas menores y justamente el año pasado, en Doble-A, dio su primera exhibición de poder con 17 bambinazos, además de 27 dobles y 80 carreras empujadas. Pero quienes lo conocen no deben estar demasiado sorprendidos por su calidad como bateador.
A José lo hemos visto en la LVBP con Caribes de Anzoátegui en las últimas tres campañas y ha demostrado su calidad como bateador. El ultimo año solo pudo disputar cinco juegos, pero en la 2024-2025 estuvo en 42 compromisos y ligó para .308 con seis estacazos y 30 carreras empujadas. Por ello fue candidato al Premio Novato del Año, junto a Luisangel Acuña y Luis Matos, que resultó ser el ganador. De ese es quien estamos hablando.

