Debutar en Grandes Ligas con 30 años es bastante cuesta arriba, pero no imposible. Ahora lo que sí parece una utopía es superar esa primera campaña -que para muchos puede ser solo un golpe de suerte- y establecerte al punto de lograr un contrato multianual. Pero no, no es imposible. Robert Suárez lo ha logrado en el clímax de una de las historias más motivadoras de los últimos años.
El venezolano debutó en el llamado mejor béisbol del mundo en 2022 con 31 años. Los Padres de San Diego le dieron una oportunidad y él la convirtió en 45 presentaciones y 47 innings y dos tercios. Fue clave en el relevo y terminó con récord de 5-1, 61 ponches, una sólida efectividad de 2.27 y un WHIP de 1.05.
Sorprendió a propios y extraños, todos querían saber dónde había estado todo este tiempo y tuvieron que voltear a Japón para encontrar los registros de sus primeros cinco años de carrera (entre 2016 y 2021). Entonces, todo tuvo sentido, su disciplina y sangre fría se habían forjado en Asia. Pero ya estaba listo para el Big Show.
En noviembre de 2022 San Diego le dio un contrato por cinco temporadas y 46 millones de dólares, el cual incluía una cláusula que le permitiría ir a la agencia libre al terminar la campaña 2025, cuando le restaran solo 16 millones del acuerdo inicial. Pero claro para pensar en esa posibilidad debía mantener un buen nivel durante al menos tres campañas y lo hizo sin problemas.
Es cierto que el 2023 fue bastante complicado y dejó una elevada efectividad de 4.23. Pero es que lo que vino después fue tan brillante que minimizó aquel tropiezo. Para 2024 se convirtió en el cerrador de San Diego, en 42 juegos tuvo la oportunidad de salvar y lo logró en 36. Terminó con una efectividad de 2.77 y un WHIP de 1.05, además de un récord de 9-3 con 59 ponches y 16 boletos
En este 2025 elevó sus presentaciones a 70 y sumó 69.2 innings, tuvo 45 oportunidades de salvado y capitalizó 40 para convertirse apenas en el tercer lanzador venezolano que alcanza esa cifra en una temporada de MLB, uniéndose a Francisco “El Kid” Rodríguez, que lo hizo seis veces, y a Ugueth Urbina, que lo consiguió en un par de ocasiones. Nadie tuvo más rescates que Suárez este año en la Liga Nacional. Su efectividad fue de 2.97 y su WHIP de 0.90. Esos registros dejaron la mesa servida para que pudiera aspirar a la agencia libre y consiguiera uno de los mejores contratos firmados hasta ahora por un relevista.
Se va a Atlanta con los Bravos, por tres años y 45 millones de dólares, para ser el preparador del cubano Raisel Iglesias. Ganará 13 millones en 2026 y 16 tanto en 2027 como en 2028. Todo esto mientras sigue demostrando que Dios no se queda con el sudor de nadie.

