Jue. Jul 9th, 2026

El sol de París en Massachusetts

A primer golpe de vista, el juego de palabras pretende hacer ver el favoritismo de Francia ante Marruecos en el partido que irrumpe en el inicio de los cuartos de final del Mundial. Y podría ser así, pero no lo es tanto. El capítulo de esta tarde, cuatro de la tarde hora venezolana en el Foxborough Stadium, cercanías de Boston, puede ser ardiente, más de lo que se alcance a pensar, porque el equipo del norte africano no se va a dejar así nada más. Las acciones del campeonato así lo han demostrado: empataron ante Brasil en el primer partido, y de ahí en adelante vencieron a Escocia, a Haití, y ya, en la fase siguiente despacharon en tiros penales a la siempre difícil selección de Países Bajos.

Los marroquíes, en pleno ascenso de su fútbol, ya han conformado un bloque de primer orden, con orden y decisión en la zaga, creatividad en el medio del campo con la movilidad de títere de Yyobud, y un ataque que si no es de los arrasadores, sí puede significar grandes cosas con Saibari como punta de lanza. Seleccionado sólido que ya ha entrado en la élite mundial y que podrá a prueba la capacidad francesa…

Francia es otra cosa. Deslumbrante en su individualidad, funcionando como una máquina indetenible en su concepción colectiva, es lo que más se parece a un equipo perfecto. Kylian Mbappé, Olisei, Barcola, Dembelé, integran algo así como “los cuatro jinetes del apocalipsis”. Atrás tiene a gente que manda, y la zaga, puesta en entredicho en partidos pasados, se ha ido afinando para construir una pared de hormigón. Montaña brava para derribar, jugadores brillantes por donde quiera que se les mire, forman un abanico de posibilidades que llegará al partido de hoy en Massachusetts con los papeles en regla, con todo en orden y para enseñar que su invicto, que llega a cinco partidos, es la derivación de un fútbol depurado, de quilates, enfilado desde el comienzo del torneo a la gran final del próximo 19 de julio…

Los cuartos de final comenzarán hoy y se extenderán hasta el sábado. Habrá partido, además, el viernes y dos en el sexto día de la semana. Luego, dos días de reflexión y planes: cómo jugará este, cómo será el partido por el centro y las bandas, quién será el avaro que se cogerá la pelota en todo el trámite. Todo esto se ventila en los cuarteles de las selecciones ansiosas porque lleguen los grandes juegos. ¿Y después? El Mundial se va, parecerá un sueño para todo el que haya tenido que ver con él, con su ir y venir, y a comenzar a pensar en las próximas temporadas en los cinco continentes. Ah, el fútbol. Esa andadura de cada día y que no se detiene. Nos vemos por ahí.

Ver fuente

Related Post