En un día que quedará para siempre en el recuerdo de la fiel y aguerrida afición del Sur de Chicago, los Medias Blancas retiraron oficialmente el número 13 de Oswaldo «Ozzie» Guillén.
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En la ceremonia previa al encuentro ante los Guardianes de Cleveland en el Rate Field, estuvieron presentes su esposa Ibis y sus hijos, así como varios integrantes del equipo que él dirigió en 2005 para guiarlos a su primer título de Serie Mundial en 88 años.
«Nunca he estado nervioso en el béisbol», comenzó expresando Guillén durante su discurso ante un estadio repleto. «Hoy sí lo estoy».
El mirandino ha dejado una huella imborrable a lo largo de tres etapas con la franquicia: como jugador (1985-1997), como manager (2004-2011) y actualmente como analista en las transmisiones televisivas de la divisa.
Levantar el trofeo: el momento cúspide de cuatro décadas
Cabe destacar que, previo al acto central, el venezolano eligió cuál ha sido su momento favorito a lo largo de estas cuatro décadas dentro de la organización.
«Guau, obviamente levantar la copa [de 2005] de la Serie Mundial, el trofeo. Esa es la principal razón por la que estoy aquí ahora mismo; es uno de los momentos más importantes», resaltó Guillén. «Pero cuando lo estaba haciendo, ni siquiera me daba cuenta de lo relevante que era. Me pagaban para ganar. Me siento más satisfecho de haber sido la persona que tuvo la oportunidad de hacerlo, de eso no hay duda».
«Ozzie» agradeció a todos los estamentos de la divisa, comenzando por el propietario de los Medias Blancas, Jerry Reinsdorf, siguiendo por su esposa Ibis y dedicando un espacio de honor a la afición del equipo. Al concluir sus palabras, recibió una fotografía enmarcada que sintetizaba su trayectoria en el club junto a otros obsequios.
Posteriormente, vio con emoción cómo su número 13 fue develado en el tercer nivel del parque, compartiendo espacio junto al 11 de su compatriota e inmortal Luis Aparicio y el 14 de Paul Konerko.
Un motivo de orgullo para la familia y para Venezuela
«Amamos Chicago. Creo que hemos hecho mucho por la ciudad y la gente lo respeta. Ahora, al ver su número allí arriba, nos sentimos profundamente orgullosos», reconoció su esposa Ibis durante la rueda de prensa.
«En Venezuela todos pueden estar felices. Nuestro país ha atravesado momentos muy difíciles y esto reconforta a todos. Para él representa ser el primer manager en la historia del club con el número retirado, así que para nuestra familia es algo gigante con lo que crecerán nuestros hijos y nietos. Es algo sumamente especial», concluyó.

